
Todos los ecuatorianos se sorprendieron ante el desastroso resultado del último partido entre Ecuador y Uruguay, no solo por la falta de ética con la que el arbitro central dirigió el partido sino porque se perdieron tres valiosos puntos, necesarios en su totalidad para el boleto hacia el mundial de fútbol en Sudáfrica, pero lo más impresionante que admiró a propios y extraños, a los televidentes y a los asistentes del partido fue la manera como él público del estadio violentó verbal y físicamente algunos de los jugadores a los mismos que hace pocos minutos antes ovacionaban con emoción.
Esta es una muestra del “gran amor” que sienten algunos mal llamados HINCHAS… se debe considerar el hecho del consumo excesivo de alcohol que puede producir en las personas comportamientos no racionales y entonces ¿por qué se permite la venta y consumo del mismo en el estadio? ¿no se supone acaso que es un lugar deportivo? y sobre todo ¿no se supone que los hinchas van a apoyar a su equipo tanto en las buenas como en las malas?¡ Linda la manera de apoyar!
Es un hecho totalmente condenable que no debe volverse a repetir porque denigra la verdadera función del deporte, unir a las personas, aunque desde hace mucho el deporte ha transformado su sentido.
Deben existir todavía hinchas de verdad, que apoyen y alienten de corazón, que distinguen en el deporta un pasión mas no un fanatismo desenfrenado y que entienden por sobre todo que el respeto es importante.
¡Que viva el Ecuador!
¡Que vivan los hinchas de verdad!
Vayamos o no vaya
mos al mundial somos un gran equipo y eso nadie lo va a negar ¡ah! y MUERTE LOS ARBITROS VENDIDOS!!!!por: Francisca Espinosa Iza

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